martes, mayo 02, 2006

Cronicas del Caos Vol I: Vialidad

El día apenas comienza, pero el sol no obtiene una bienvenida de cantos por parte de un coro de aves como en las películas animadas, en su lugar una plétora de imprecaciones, acompañada por la música estridente de un centenar de bocinas de automóviles, se trata de una calle en la que se encuentra una institución educativa, y esta escena se repite día con día durante todo el año escolar.

En ocasiones, algún oficial de tránsito en entrenamiento es enviado a la intersección con el fin de agilizar el movimiento vial, sin embargo, lo único que logra es agregar el sonido de su silbato a la ya de por sí ruidosa sinfonía. De nada sirven sus manoteos, su dependencia hace mucho tiempo que perdió la autoridad sobre este fragmento de asfalto: los padres malhumorados se estacionan en doble y en ocasiones hasta triple fila, esperando pacientemente hasta que sus querubines han cruzado la puerta de la escuela para entonces tratar de mover su automóvil y comenzar a hacer sonar la bocina y gritar insultos a la madre de familia del coche siguiente, quien hace exactamente lo mismo que él hace apenas unos segundos.

Mientras tanto, los vecinos que tienen la mala fortuna de vivir en esa arteria vial se han resignado al hecho de llegar tarde a sus trabajos, incapaces de salir de sus hogares hasta haber terminado la hora de entrada de los estudiantes; mismos que por la tarde, a la hora de salir, saldrán por centenares, sin respetar calle ni banqueta, caminando como vacas sagradas por una calle de Nueva Delhi mientras aquellos que van en automóviles avanzan en marcha mínima bajo el sol abrasador del medio día, evitando peatones y otros automóviles, en una odisea de ida y vuelta hasta la puerta de salida de la escuela.

Cada día es más común ver situaciones similares en nuestra ciudad, conforme el parque vehicular crece de forma exponencial las venas y arterias del sistema vial de la ciudad se van haciendo más ineficientes, los automóviles se aglomeran y el paso se hace imposible. No falta mucho para que nuestra urbe sufra un ataque cardiaco. ¿Y qué hace el Gobierno Estatal? Gastar millones de pesos en obras mal planificadas, elefantes blancos cuyo único fin es utilizar los recursos de las arcas del erario en obras “de relumbrón” que no resuelven los problemas para los que fueron construidas. Es crítico un replanteamiento del esquema vial de Villahermosa, las rutas del transporte público están abarrotadas, no contamos con un medio de transporte colectivo eficaz y rápido, no existe la infraestructura para permitir que las personas quienes circulan en bicicletas o triciclos de carga lo hagan de forma segura y sin obstruir el tráfico de vehículos automotores. Es imprescindible un enfoque constructivo y realista para afrontar esta problemática, de lo contrario nuestra ciudad se convertirá en el estacionamiento más grande del mundo.

2 comentarios:

lord cнerno вιll dijo...

Yo vivo frente a una escuela ¬¬
y se lo que se siente sufrir por esos "despreocupados" padres de familia...

¬¬

Lady Kubricka dijo...

¬¬ La quejumbres soy yo...

Le diré que las obras de relumbrón son pa' la campañiXima de Granier... asiq ue si votó por el no se queje... bueno aunque lo haga no cambiará nada... y dos... la ciudad esta como está por que ha crecido a lo pendejo y no fué planeada... se puede hacer algo.. pero.. tendriamos que gastar un poco de dinero y ¿como costeariamos la campaña?

¬¬ si, es sarcásmo, me sale más bonito cuando feliz! jajaja


ODIO LA COMPROBACION DE LOS COMENTARIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOS!!!!